Activistas de Greenpeace protestaron frente al Congreso contra la modificación de la ley de glaciares colocando pancartas e inodoros en la escalinata para alertar sobre el riesgo al agua dulce.
Doce activistas, nueve mujeres y tres hombres, fueron detenidos tras traspasar la reja perimetral; las mujeres ya fueron liberadas.
Manuela, una de las activistas, explicó que la ley protege las fuentes de agua de más de 7 millones de argentinos y pidió a los senadores rechazar el proyecto para no priorizar negocios de unos pocos.
La protesta fue pacífica y buscaba visibilizar la importancia de la ley vigente hace más de 15 años; no se notificaron causas penales aún.
Marcelo Pinto reportó desde la sede de Madariaga donde esperaban la liberación de los restantes activistas.