El Gobierno nacional envió un proyecto al Congreso para cambiar el financiamiento universitario, pese al veto presidencial a la ley aprobada por las cámaras con mayoría especial.
El Ejecutivo propone mantener objetivos pero enfatizar digitalización y bienestar estudiantil, con ajuste automático en 2026 solo si la inflación supera el 14,3% anual, según el presupuesto. Incluye incrementos escalonados del 4,1% en marzo, julio y septiembre, y paritarias obligatorias cada tres meses.
Critican que el presidente incumplió la ley insistida por el Congreso por falta de fondos, mientras docentes universitarios y no docentes no recibieron aumentos en cinco meses. Panel discute si esto topa los montos aprobados y busca ordenar la ejecución.
Esto ocurre tras debate exitoso en Senado sobre nueva ley de glaciares, con respaldo de gobernadores y modificaciones al dictamen original.