Marcelo Gallardo se despidió de River Plate tras ganar 3-1 a Deportivo Riestra, pero visiblemente enojado, con lágrimas de bronca y dejando a jugadores como Salas y Colidio en el banco por no respaldarlo.
En el pasillo del estadio, pasó frente a imágenes de su historia en el club desde jovencito hasta técnico, expuso a los que le dieron la espalda como Martínez Cuarta que lloró su salida pero Gallardo lo ignoró, y debutó a Facundo González que borró a Cuña.
La hinchada silbó fuertemente a jugadores como Paulo Díaz y Salas al final del partido, mientras Gallardo se metió rápido al túnel dejando expuestos a los futbolistas, en un final pensado para mostrar bronca.
Jugadores cercanos como Juan Fernando Quintero piensan irse a mitad de año, el vestuario es un polvorín con cambios y ausencias sospechosas como Acuña, y Gallardo avisó que estará pendiente de lo que pase en el club.
En su discurso, Gallardo deseó lo mejor pero con emoción contenida, y panelistas especulan con su vuelta política como presidente de River en el futuro.