Marcelo Gallardo se despidió enojado de River Plate tras ganar 3-1 a Deportivo Riestra, con lágrimas de bronca por jugadores que no lo respaldaron como Salas, Colidio y Martínez Cuarta, a quien ignoró pese a sus lágrimas.
En el pasillo del estadio pasó frente a imágenes de su historia en el club y advirtió que estará pendiente de lo que pase en River mientras esté afuera, deseando que el plantel y la dirigencia se repongan.
El panel debatió su bronca por la falta de convicción de algunos jugadores en la cancha, pese a que ganar les conviene, y especuló sobre una posible vuelta política de Gallardo como candidato a presidente del club, comparándolo con Riquelme en Boca y su rol como llave del club.
Gallardo deja abierta la puerta para un regreso futuro, en un momento clave tras su segunda etapa como técnico.