El experto Carlos Figueroa advierte que la reforma laboral, que el Senado aprobará mañana con modificaciones al artículo 44 manteniendo el 100% del sueldo para trabajadores accidentados, requiere mecanismos de acompañamiento para evitar daños sociales durante la reconversión productiva.
Figueroa, elogiado por Federico Sturzenegger, destaca casos como los 900 despidos en FATE y el cierre de 15.000 comercios en el norte por crisis económica, donde los trabajadores necesitan recualificación urgente para minería, agro o servicios, criticando la falta de programas estatales efectivos.
Explica el modelo danés de flexi-seguridad del premio Nobel de Economía, que combina flexibilidad laboral con ayudas para transitar al nuevo empleo, evitando desempleo masivo, suicidios y destrucción familiar como en procesos sin conducción estatal.
Insiste en amortiguar efectos no queridos para preservar la paz social, cuestionando si el gobierno libertario puede dirigir este proceso y planteando el rol de sindicatos en la discusión, pese a su cuestionamiento general.
Figueroa subraya que la teoría anarcocapitalista ignora la práctica: sin estabilidad social, la reforma genera zozobra con huelgas e incertidumbre, dañando al país.