El equipo del Museo de General Roca excava en el Valle de la Luna Rojo, Paso Córdoba, Río Negro, donde hallan ondulitas simétricas en arenisca de la formación Anacleto de 90 millones de años. Estas marcas revelan flujos bidireccionales de agua por oleaje en costas lacustres o marinas, influenciados por mats microbianos.
Descubren huesos de extremidades delanteras y traseras posiblemente de Platasaurus o Antartosaurus, el primer saurópodo sudamericano identificado por Ricardo Wisman entre 1926 y 1927. Este último presenta un fémur de 2 metros 35 centímetros, uno de los más grandes registrados, hallado en la zona y estudiado por Federico Fonzin en 1929 para el Museo de La Plata.
Los saurópodos medían más de 10 metros, algunos hasta 35 metros de largo, con cuello y cola extendidos, y eran herbívoros dominantes en el Cretácico. El sitio formaba una laguna cálida con bosques frondosos, cursos de agua, peces pulmonados grandes, tortugas y lagartos pequeños, un oasis en paisaje desértico convertido en Tierra de Gigantes.
Los restos complementan colecciones del Valle de los Titanos, con ejemplares adultos y juveniles. El equipo regresa al museo para analizar los materiales en laboratorio, determinar especies y reconstruir la fauna, origen y relaciones ambientales de estos dinosaurios imponentes.
En el museo, resguardan piezas grandes de vertebrados fósiles, iniciando la etapa de preparación e investigación detallada de los nuevos hallazgos.