La protesta contra la reforma laboral en el Congreso muestra baja adhesión con plaza casi vacía y minorías ruidosas pateando vallados, quemando vallas y acumulando piedras, mientras Policía Federal, Gendarmería y Policía de la Ciudad reagrupan efectivos con camiones hidrantes avanzando y filas de hasta 50 gendarmes.
En estudio critican a militantes de izquierda y dirigentes que "pudren" la manifestación, recordando entrevista de Luis Novaresio a un manifestante que dudaba si tirar molotov o piedras es delito, priorizando atacar el protocolo antipiquetes de Patricia Bullrich como inconstitucional pese al riesgo de herir o matar policías.
Javi Mosso reporta en vivo desde Rivadavia y Solís: encapuchados huyen hacia Rodríguez Peña y La Pampa buscando sombra por el calor intenso, cantan canciones asociadas a dictadura, policía federal y de la ciudad forma cordones con motos, situación a priori tranquila tras perder de vista a los encapuchados.
Panel espera que no recrudezca ante votación pendiente de reforma laboral tras régimen penal juvenil, deseando calma para evitar complicaciones como en marchas previas.