Cuatro hombres armados irrumpieron en una agencia de motos donde una familia estaba con su bebé. Golpearon salvajemente a la madre y al abuelo, tirándolos al piso y propinándoles culatazos que requirieron suturas en el hospital.
Los ladrones apuntaron a la cabeza del pequeño hijo, exigiendo más plata con amenazas de matarlo si no decían dónde estaba. La familia contó la pesadilla, destacando el terror de ver al bebé en peligro mientras permanecía quieto en el sillón.
El padre relató la angustia de priorizar a su hija en ese momento horrible, y ver el video le provoca ganas de llorar por la situación vivida.