El Congreso aprobó la baja de la edad de imputabilidad a 14 años, generando un paraguas de consenso parlamentario que ya influye en jueces antes de la promulgación presidencial.
En el panel de Fenómenos, Diego Armesto explicó el proceso constitucional: tras sanción, el presidente promulga y la ley entra en vigencia automáticamente según el Código Civil, aplicándose a todas las situaciones jurídicas. Esto crea jurisprudencia previa, condicionando el sesgo judicial hacia mayor responsabilidad penal de menores.
Se destacó que provincias como Buenos Aires ya tienen institutos para remover menores de familias caóticas a instituciones, herramienta que se incentivará más. Los jueces deben aplicar la norma directamente, reconociendo responsabilidad desde los 14, con procesos judiciales plenos de condena o absolución en lugar de resocialización difusa.
El gobierno lo celebra como noche histórica junto a la laboral, con felicitaciones a Libertad Avanza y aliados, posicionando este día como el más importante para su agenda reformista.