En la provincia de Quebec, Canadá, instalaron un dispositivo físico en un paso peatonal tradicional para forzar que los conductores frenen al 100% ante peatones, a diferencia de señales laterales.
El diseño incluye una mini lomita y palos amarillos que bajan como barrera cuando alguien cruza; el estímulo visual resulta tres o cuatro veces más efectivo, logrando que autos frenen consistentemente tras varias pruebas.
Panel discute ventajas para avenidas largas, personas con movilidad reducida y reducción de estrés al cruzar, aunque advierten riesgos si no detecta peatones; es educativo y simbólico, no para todas las calles.
El experimento busca mejorar seguridad vial en mega avenidas donde semáforos no alcanzan para cruzar.