Los manifestantes contra la reforma laboral avanzan escoltados por la Policía de la Ciudad por Avenida de Mayo hacia el Congreso, donde a las 11 horas inicia la sesión en el Senado para aprobar la ley. Inicialmente hubo represión con gases en el Obelisco, pero ahora las columnas marchan contenidas por un amplio cordón policial tras refuerzos, liberando cortes como en Panamericana por trabajadores de FATE.
La diputada Miriam Bregman denuncia en vivo un plan de industricidio impulsado por Javier Milei, con la reforma laboral que permite despedir barato y en libertad, más la ley de glaciares para minería sin empleo. Critica que el gobierno ignora cierres de fábricas como FATE e ILVA, donde vecinos también sufren despidos, y acusa a la ideología de Patricia Bullrich de reprimir protestas de trabajadores con necesidades familiares.
Bregman exige que Milei explique en el Congreso qué hará con las fábricas cerrando y el país destruido, mientras recibe aplausos organizados. Lamenta la falta de convocatoria sindical a la altura de esta reforma esclavista, y acompaña con trabajadores del Garrahan desde la izquierda.
En el lugar, periodistas reportan situación pacífica frente al Congreso con unos 300-500 manifestantes sin violencia, tránsito liberado en 9 de Julio y parte de Avenida de Mayo, aunque cerrado cerca del Congreso. No hay detenidos, solo un policía herido leve; policía se reorganiza sin cápsulas ni hidrantes activos.
Se espera más llegada de gremios para las 11 horas, con sesión clave que cambiará la vida de los trabajadores; el dron muestra grupo reducido por ahora en las calles angostas.