Betito revela que se mudó a una casa amplia y acogedora porque detecta mala energía rápidamente gracias a su vibración sensible.
Niega peleas con amigos, dice que los olvida, y desmiente el mito de rockeros con muchas parejas comparándolo con la frase del Turco García sobre futbolistas.
Su peor cita fue una frustrada con una voz seductora por teléfono en adolescencia, donde pasó de largo con el auto al verla; hoy sería ghosting.
Se declara afilado sin cringe y menciona haberse fundido con su pizzería en 2017.