Marisa Abreu continúa su descargo en vivo en El diario de Mariana por el cruce con Laura Ufital en LAM, donde se filtró un audio en que la insultó llamándola "hija de puta" y "gorda" durante una discusión sobre violencia de género y su salida de Gran Hermano. Marisa defiende a su hija Paloma Abreu, acusada por Laura de "regentear" a participantes.
Ángel de Brito se suma al debate por videollamada y confirma que tanto Marisa como Laura rinden bien en LAM, aunque admite tensiones personales y que compartieron verano. Ángel revela que recibió mensaje de Santiago del Moro elogiando su conocimiento de Gran Hermano, y promete un chimento exclusivo a Marisa después del programa.
Panelistas discuten si Marisa volverá tras su viaje o si Laura Ufital regresa mañana, con Ángel aclarando que Marisa tenía contrato solo para enero y febrero. Se menciona que Denise Dumas se cambió de lugar en una cena de Las Angelitas para evitar sentarse con Marisa por la pelea en LAM. Marisa evalúa demandar a Laura por hostigamiento, pero Ángel prefiere resolverlo en tele y redes.
La charla deriva en bromas sobre rechazos entre Angelitas, con Marisa acusando que no la quieren en el grupo y viceversa para Laura. Se menciona el "síndrome Telefe" con Marisa Balli, y tensiones con panelistas como Tati y Joile. Ángel insiste en que todos son reemplazables en sillas calientes.