Andrea del Boca comanda la casa de Gran Hermano imponiendo reglas contra el desperdicio de comida, discutiendo con compañeros sobre congelar panes y no tirar salsa tocada, argumentando que 'comida no se desperdicia'.
En los tapes mostrados, Andrea regaña a Manu y Nico por comer parcialmente alimentos, insistiendo en guardarlos para tostadas o pozo, mientras explica que no hace tareas como buñuelos pero prioriza el orden ante tantas necesidades.
El panel aplaudió su liderazgo, destacando que evita el despilfarro visto en ediciones pasadas y genera buen rating al mezclar famosos de época con youtubers jóvenes, configurando contenido para otros programas como Telefe.
Comentaron que Andrea extraña su casa pero respeta a los participantes, y el formato con cámaras grandes y camas para invitados funciona bien.