El gobierno de Uruguay declaró la emergencia agropecuaria por falta de lluvias que afecta a la industria agraria en varios departamentos, incluyendo Camelones, Maldonado, Montevideo, Durazno, Flores, Florida, Lavalleja, Rocha, San José y otros.
La medida llegó tarde según el sector productivo, que la destaca como positiva aunque el presidente Yamandú Orsi tardó un mes y medio en activarla pese a apoyos previos sin declarar la emergencia.
La oposición critica la actuación del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, mientras el MGAP tomó la decisión basada en datos objetivos de déficit hídrico en 12 de 13 departamentos al sur del Río Negro.
La emergencia permite mecanismos como compra pública de ración sin burocracia y se monitorea para incorporar más seccionales si los datos lo justifican, en rubros de ganadería, lechería, agricultura y granja.