El Senasa confirmó prácticas de tortura porcina en la granja industrial Don Ramón en Magdalena, Buenos Aires.
La investigación surgió por denuncia de Igualdad Animal por mutilaciones sin anestesia como castración, descole y descomillado a crías de cerdos.
Pese a detectar incumplimientos a normativas, el Senasa descartó sanciones porque la empresa argumentó que dejar las prácticas complica su trabajo y genera costos altos.
El organismo visitó el lugar tras la denuncia y validó las dolorosas rutinas pero no aplicará multas.