El CENASA detectó influenza aviar altamente patógena H5N1 en un establecimiento de reproductores avícolas en Lobos, Buenos Aires, marcando el segundo foco confirmado en granjas.
Se activó el plan de contingencia con sacrificio de aves, limpieza y suspensión de exportaciones, generando un impacto económico tremendo similar al de 2024 con millones en pérdidas.
El infectólogo Hugo Pizzi explicó que el virus afecta principalmente la economía por restricciones comerciales, recomendando mantener predios limpios, usar guantes y evitar contacto con aves silvestres enfermas.
El contagio a humanos es poco probable y requiere contacto íntimo con secreciones de aves infectadas; la carne y huevos de aves sanas se pueden consumir sin riesgo.
Senasa actúa rápidamente desde casos iniciales en cisnes y gaviotas en Madariaga para frenar la propagación.