El Senado nacional continúa el debate con alta tensión sobre la modificación a la ley de glaciares de 2010, impulsada por el gobierno de Javier Milei, que permite a los gobernadores decidir sobre minería en áreas periglaciares y cree contar con al menos 37 votos para aprobarla alrededor de las 20 horas.
Activistas de Greenpeace irrumpieron desde las 6 de la mañana en las escalinatas del Congreso, saltaron vallas de tres metros, se disfrazaron de senadores con inodoros y se bajaron los pantalones para protestar contra la contaminación de aguas, permaneciendo más de una hora hasta su detención por la policía, en una acción comparada con protestas pasadas como las papeleras.
Previamente se aprobó el pliego de Fernando Iglesias como embajador en Bélgica y la Unión Europea por 38 a 31 votos, pese a críticas kirchneristas por su falta de aptitudes diplomáticas, y el acuerdo Mercosur-Unión Europea, aunque Argentina perdió la primicia ante Uruguay.
El senador Luis Juez defendió apasionadamente los cambios en una intervención fuera de lista, criticando la hipocresía de la oposición kirchnerista que en 2010 votó la ley original con posturas provincialistas, y resaltó que la norma permite a provincias regular minería con seriedad sin violar la Constitución ni el artículo 41, generando empleo vía RIGI con hasta 15.000 puestos en provincias.
En vivo desde el Congreso, reportero Javier Lozano reporta protestas crecientes en la Plaza de los Dos Congresos contra los cambios, con cordón policial antipiquetes, represión a un camarógrafo y anuncios de sesiones mañana sobre reforma laboral y penal juvenil.