El Ministerio de Exteriores de Rusia acusó al ejército ucraniano de emplear sistemáticamente sustancias tóxicas contra militares y civiles rusos en zonas de combate.
Esta denuncia se produce en vísperas de una nueva ronda de negociaciones trilaterales entre Kiev, Moscú y Estados Unidos, violando obligaciones internacionales y la Convención sobre Armas Químicas.
Las autoridades rusas vinculan el uso de estas sustancias con la muerte de soldados en un conflicto que dura cuatro años.