El argentino Rafael Grossi, titular del OIEA, participará para corroborar que Irán cumpla con sus promesas, pese a que el año pasado les cerró las puertas al organismo durante la guerra de los 12 días.
Los cañones están listos y la diplomacia busca apagar el fuego inminente, con un compás de espera desde hoy hasta el lunes próximo, evitando por ahora un ataque militar estadounidense.
La tercera ronda en Ginebra postergó tensiones, con EE.UU. exigiendo desmantelar sitios como Fordow, Natanz e Isfahan, pero Irán rechazó y defendió su derecho al enriquecimiento pacífico.