La licenciada Andrea Purita advierte que diciembre no es el mejor mes para iniciar planes de bajar de peso debido a las fiestas, reuniones y vacaciones que implican más consumo de hidratos, sal, alcohol y comidas grasosas.
Explica que las dietas milagrosas no existen y que lo imposible durante el año no se logra en un mes, recomendando restar inteligentemente en lugar de prohibiciones estrictas para evitar picos de insulina, la hormona engordante.
Detalla que la grasa abdominal reduce la sensibilidad a la insulina, lo que complica el control de glucosa en sangre tras ingestas altas, usando ejemplos como media lunas cargadas de hidratos, grasas y azúcar.
Señala que después de los 40 años el metabolismo baja, el gasto energético se reduce casi a la mitad y aumenta la resistencia a la insulina, haciendo más difícil eliminar kilos extras de eventos sociales.
Propone tips para cuidar el peso sin dejar de disfrutar reuniones, como ajustar porciones y considerar el menor gasto calórico natural con la edad.