Activistas de Greenpeace fueron detenidos y arrastrados por la policía tras ingresar a la explanada del Congreso de la Nación para protestar contra la ley de glaciares que se debate hoy.
Los manifestantes colocaron inodoros plásticos en las escalinatas y gritaron consignas como "presa, preso", violando las restricciones de acceso al edificio público, lo que desató un operativo policial en la calle Hipólito Yrigoyen y playa de estacionamiento frente a la entrada de senadores.
Durante la cobertura en vivo, un policía retiró temporalmente el teléfono a un camarógrafo de prensa identificado como Germán, quien pedía "prensa, prensa", y le gritó "cállese la boca", generando críticas por atentar contra la libertad de expresión.
La policía refuerza la seguridad en el perímetro del Congreso ante días complicados, incluyendo la apertura de sesiones ordinarias del presidente el domingo y sesiones parlamentarias, con transmisión especial del canal desde las siete.
Los activistas permanecen demorados en la playa de estacionamiento, esperando posible traslado en móviles policiales.