En Gran Hermano, la chilena Pincoya genera picante junto a Brian, quien se perfila como líder, mientras estalla la clásica pelea por la comida con solo 200 rojas para 5 días.
Participantes discuten por el consumo excesivo de huevos y hamburguesas, con Canelic controlando porciones y nadie queriendo quedar expuesto, advirtiendo que pronto habrá quilombo por falta de víveres.
El lumen sube y tonos cambian en la cocina, marcando el clima tenso que define primeras alianzas más allá de la comida.
Panelistas comentan cómo los participantes se hacen conocidos rápido y trascienden, parte del juego del reality.