Las negociaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán pausaron sin acuerdo en Ginebra, con el ministro de Asuntos Exteriores de Omán actuando como intermediario en dos etapas de conversaciones durante el día.
Estados Unidos exigió desmantelar instalaciones nucleares iraníes clave como Natanz, Fordow e Isfahán, transferir uranio enriquecido, cero enriquecimiento, fin del apoyo a milicias y misiles balísticos, según reveló The Wall Street Journal, demandas rechazadas categóricamente por Irán que insiste en mantener su enriquecimiento al 3,6%.
El secretario de Estado Marco Rubio calificó de insostenible la producción de misiles balísticos iraníes y su apoyo a grupos terroristas como Hamás y Hezbolá, mientras Irán autorizó la entrada de empresas estadounidenses para enviar mensajes y minimizar amenazas de ataque.
Paralelamente, Estados Unidos despliega fuerzas militares con el portaaviones Gerald Ford acercándose a costas israelíes, sumándose al Abraham Lincoln, aviones cisterna F-16 en Israel y efectivos en bases regionales vulnerables, en medio de especulaciones sobre un posible ataque conjunto con Israel si fracasan las charlas.
El Pentágono recomendó cautela a Donald Trump ante las consecuencias de un ataque, mientras las conversaciones continuarán la próxima semana en Viena sin clausurar la vía diplomática.