El panel de La mañana con Moria mostró y analizó un furioso cruce en un programa rival donde Laura Ubfal defiende con furia a Eduardo, acusado de violento, mientras la acusan de violenta por sus dichos agresivos y de usar informes "arredrados" o "vintage".
Los panelistas recriminaron acusaciones mutuas como "vos sos violenta", "defendiste a furia a un violento", "sos mala", "no tenés nivel", "me sacás de quicio", con menciones a la hija de una y hermanos violentos, culminando en gritos e interrupciones.
En continuación, el panel propio celebró el "show" del "diabito venenoso" del espectáculo, lo tildó de acting natural ante cámaras, y votó mayoritariamente por Brel contra Ubfal, revelando que los bloqueó en Instagram por venganza.
Denunciaron que Ubfal roba primicias sin dar crédito: a Ángel de Brito sí lo arrobó, pero a Gustavo Méndez, Facundo Ventura o Guise Barrios los pone "en el octavo escalón", devaluando la info. Moria defendió a Ubfal contando cómo le presentó a un副总裁 de banco en New York que resultó un stalker obsesivo: la seguía con inteligencia, tenía revistas suyas, ejercía violencia y la encerró.