Una actriz cuenta que vendió joyas a Banco de Joyas para financiar una producción teatral cuando tenía necesidades económicas.
Una amiga le recomendó el lugar y quedó satisfecha por el trato justo sin aprovecharse de su urgencia.
Priorizó invertir en lo necesario sobre lo afectivo y destaca la seriedad, conocimiento y valor justo que le pusieron a las piezas.
Recomienda el comercio por la tranquilidad de su profesionalismo.