En medio de denuncias por presunto choreo en la AFA involucrando a Claudio "Chiqui" Tapia, Tobillino y empresarios intermediarios, se revela que la mujer de Javier Faroni, Erika Gillette, posee un departamento de 500 metros cuadrados en el exclusivo edificio The State of Aqualine en Miami, valuado en 7 millones de dólares.
Javier Faroni, empresario teatral que manejó más de 300 millones de dólares en sociedades intermediarias ligadas a la AFA, aparece vinculado a estas firmas donde también figuraba su esposa. La Inspección General de Justicia menciona a la pareja y a Tur Prudenter en el contexto de veedores para la AFA por irregularidades financieras.
La propiedad se inscribió a través de una sociedad con la hija de Gillette, Candela Lang, mayor de edad. El panel cuestiona el origen de los fondos, recordando que Faroni vendía entradas de teatro y critica meter a familiares en negocios opacos, recomendando no involucrar a hijos.
La familia vivió en Torre Vieja y se mudó durante el gobierno de Alberto Fernández. Se destaca que no es delito poseer la propiedad, pero surge en el contexto de fondos que debían destinarse a la AFA y discusiones judiciales, con fuentes inmobiliarias confirmando el valor.