Malasia enfrenta lluvias torrenciales e inundaciones en el estado de Zabá, con más de 5.000 evacuados que abandonaron sus hogares.
El agua arrastra sedimentos de zonas elevadas, afectando áreas urbanizadas con color turbio.
Aunque las tormentas de ayer y anteayer fueron intensas con grandes milímetros de lluvia, el cielo muestra mejoría, pero los centros de socorro trabajan arduamente.
El número de damnificados crece rápidamente.