En chimentos, revelaron el papelón del marido de China Anza, quien admitió gastar 500 euros en videos y fotos íntimas durante la pandemia para conocerla virtualmente.
Él contó que le pedía fotos pero ella solo mostraba de arriba, y él pagó por contenido premium; ahora ella lo justifica públicamente como historia de amor construida a distancia, negando ocultarlo.
Panel cuestionó la hipocresía al hacerlo público en contexto de hombres, comparándolo con pedir fotitos filtradas.