Sandra Castaño, madre de un preso político colombiano, celebró la reciente liberación de su hijo Brandon Josué Castaño tras seis años, ocho meses y quince días de cárcel en Venezuela, a pesar de la ley de amnistía promulgada el 19 de febrero.
Brandon salió hace quince días después de cumplir su condena de seis años más ocho meses extras, llegando a Colombia muy bajo de peso y con tuberculosis, pero recuperándose. Sandra relató las penurias en prisiones como Rodeo II, con escasa comida, agua de tubería y limitadas visitas, donde su hijo aprendió a tatuar para sobrevivir.
La familia enfrenta temor pese a estar en Colombia, dejando el rencor atrás para empezar de cero. Sandra pidió la libertad de otros presos políticos, incluyendo colombianos como los hermanos pescadores condenados a 30 años injustamente, Javier Giraldo de 77 años con diabetes, y Nahuel Gallo, a quien Brandon vio deprimido en prisión.
La liberación ocurre a cuenta gotas, ya que la ley no cubre a todos, especialmente militares y casos específicos, dejando muchos aún encarcelados pese a la amnistía para la convivencia democrática.