Continúa la persecución a la AFA, calificada de ridícula, con un paro anunciado por la Liga Profesional en su último consejo para frenar intervenciones judiciales.
Los clubes priorizan defender sus intereses como sociedades civiles ante llamados a dirigentes, rechazando confundir la institución con personas individuales.
El debate se calienta con gritos como "¡Para que te firme!" y defensas del paro contra la supuesta privatización de clubes impulsada por la política nacional.
Panelistas apoyan unánimemente el paro, viendo en él un freno a intentos de privatización y bienvenida a nuevos dirigentes.