Un trabajador de limpieza, al volver de su turno nocturno en Córdoba, fue apuntado con un rifle de aire comprimido por un ladrón que lo siguió hasta el jardín de su casa.
La víctima, ya dentro de la reja, suplicó llorando "no tengo nada, vengo de trabajar", mientras el agresor lo amenazaba sin robarle nada aparente.
El hombre había notado al ladrón una cuadra antes, quien incluso le preguntó la hora para ficharlo; quedó traumado pero sin lesiones graves.