Desde inmediaciones del Congreso, la periodista Emma Herrera reporta manifestaciones habituales de jubilados los miércoles, con grupos repartiendo alimentos no perecederos, aceite y provisiones a los manifestantes que reclaman por su situación económica desesperada.
Describe vallados intensos en Plaza Congreso, dársena de colectivos e Irigoyen cerrados, con impresionante despliegue de 1.500 gendarmes federales y 500 policías jubiladas en anillos de seguridad, comparado irónicamente con un superclásico de fútbol pese a ser protesta pacífica.
Panel en estudio cuestiona la hipótesis de conflicto en jubilados "peligrosos", atribuyéndolo a órdenes del Ministerio de Seguridad, mientras números de manifestantes disminuyen. Anticipan tensión el viernes en Senado con reforma laboral y régimen penal juvenil, donde gobierno confía en votos de gobernadores peronistas del norte con poco empleo privado.
Advierten demora en conciencia pública sobre impactos de la reforma, ya en reglamentación, afectando personalmente a trabajadores más allá de marchas.