Los jóvenes argentinos de entre 16 y 17 años presentan mayores dificultades para resolver problemas de la vida diaria, según un estudio realizado en 80 países.
La franja etaria donde impacta más este fenómeno es la de chicos de 16 o 17 años, junto con personas de 35 a 40 años.
Se destaca un quiebre significativo a partir de la pandemia, con cambios impactantes generados por el cierre del mundo que afectaron estas habilidades.