El economista Juan Carlos de Pablo, cercano al presidente Javier Milei, recomendó a los 920 trabajadores despedidos de FATE dosificar un tercio de sus gastos con la indemnización, buscar otro empleo o emprender algo mejor, comparando el cierre con oportunidades de la hiperinflación de 1989.
Los panelistas cuestionaron duramente la liviandad de De Pablo, destacando el trauma social y el paralelismo inadecuado con la hiper del 89, mientras el economista amigo de Milei asiste a óperas en Olivos.
Jorge Sola, presente en el estudio, describió las declaraciones como un alejamiento cruel de la realidad de los laburantes con décadas en la fábrica, criticando la teoría de destrucción creativa que beneficia a empresarios como Madanes pero deja a los trabajadores sin opciones reales como Vaca Muerta o apps de delivery.
Sola enfatizó que este distanciamiento impide políticas de inversión genuina y creación de empleo, agravando el padecimiento de la gente.