Ecuador elevó los aranceles a productos colombianos del 30% al 50% a partir del 1 de marzo, según anunció el Ministerio de Producción, justificándolo por la falta de control colombiano en la frontera donde operan grupos narcotraficantes con impunidad.
Esta medida agrava la crisis comercial iniciada en enero con gravámenes del 30%, pese a diálogos diplomáticos fallidos, y busca equilibrar un déficit bilateral de 850 millones de dólares mientras fortalece la vigilancia fronteriza compartida.
El analista Jorge Castro explicó que ninguna de las dos naciones controla sus fronteras norte, convirtiendo a Ecuador en un centro clave de producción de cocaína entre los productores Perú y Colombia, con gran parte de su territorio bajo dominio narco durante el gobierno de Daniel Noboa.
En Colombia, Gustavo Petro enfrenta el fin de su mandato en junio sin chances de reelección ni para la izquierda, tras un gobierno catastrófico, lo que hace de este conflicto arancelario una cuestión mediática menor sin impacto geopolítico profundo.