El analista Rosendo Fraga contextualizó la histórica política mexicana de no intervención externa, recordando que Estados Unidos le quitó la mitad del territorio en el siglo XIX, lo que explica la resistencia de los gobiernos ante presiones como la de Donald Trump.
Tras la caída del principal narcotraficante por inteligencia estadounidense, la presidenta Claudia Sheinbaum evitó el ingreso de tropas yankis al país y limitó la cooperación a inteligencia, un logro para la soberanía mexicana según Fraga.
Sin embargo, Fraga advirtió que la violencia narcotraficante persiste, con carteles agresivos como el de Jalisco Nueva Generación emergiendo de escisiones previas, y pronosticó que el problema continuará pese al golpe reciente.