Paulina Levos desapareció el 26 de febrero de 2006 tras salir de un boliche en Tucumán con su amiga Virginia Mercado, quien se bajó antes del remis; su cuerpo apareció estrangulado en una ruta camino a Raco, sin responsables directos identificados hasta ahora.
Nueve personas fueron condenadas por encubrimiento, incluyendo por primera vez en Argentina al fiscal Héctor Albaca, exministro de Seguridad, jefe de policía y oficiales que desviaron la investigación y destruyeron pruebas como cabellos para ADN; el padre Alberto Levos impulsó la causa durante 20 años pese a amenazas y ataques.
El juicio inicia la próxima semana contra César Soto, ex pareja de Paulina con relación violenta donde la agarraba del cuello, señalado como autor del estrangulamiento por celos; Sergio Caleñú, hijo de un secretario de Alperovich y miembro de barra brava de Atlético Tucumán, acusado de encubrimiento junto a redes de poder político tucumano.
Virginia Mercado, amiga que acompañó a Paulina, admitió contradicciones y mentiras en sus declaraciones que entorpecieron la pesquisa, recibiendo condena en juicio abreviado; el reportero José Inés mostró la plazoleta donde Paulina tomó el remis, con mural borrado y solo una placa a 10 años.
Alberto Levos denunció una estructura maléfica de funcionarios peronistas como Eduardo Vilela, arpías que saquearon a la víctima y operativos de prensa ensobrados; el panel criticó el trato feudal en Tucumán, comparó con caso Alperovich y elogió la lucha del padre contra la connivencia justicia-poder.