Un herrero de Lomas de Zamora relató que sus ventas de rejas y sistemas de seguridad no cayeron pese a la crisis económica actual, ya que trabaja con todos los gobiernos y solo nota bajas estacionales en vacaciones y fiestas. Aseguró que nunca paró de laburar, aunque tuvo problemas con cambios de precios en gestiones anteriores, pero ahora el tipo de cambio es estable.
El panel cuestionó si el auge se debe a la inseguridad creciente, con el herrero aclarando que no desea más delincuencia para vender más, sino un país que crezca sin obligar a la gente a pagar rejas caras por falta de seguridad. Discutieron que este modelo beneficia a pocos en detrimento de la mayoría.
La charla derivó en críticas a la educación pública por falta de inversión y acusaciones de que ciertos negocios prosperan financiando alternativas privadas, con cruces sobre datos oficiales como 5,5 millones de trabajadores en negro y la denominada industria del juicio laboral.
Mauro Colagreco, empresario gastronómico con más de 100 empleados y tres estrellas Michelin, contó en mesa de Mirta Legrand que nunca tuvo juicios laborales por respetar a sus trabajadores. El debate incluyó menciones a caranchos y malos empresarios, sin negar extremos pero rechazando generalizaciones.
Finalmente, abordaron compras en plataformas online extranjeras, donde panelistas negaron usarlas por principio, mientras otros ejemplificaron ahorros significativos en productos como adornos para fiestas, cuestionando si todos deben ser rehenes para proteger industrias locales.