La crisis golpea fuerte al sector de perfumerías en Argentina por la caída del poder adquisitivo, oleada de productos importados sin trazabilidad y competencia desleal que impide igualar precios.
Carlos Vargas reportó que en 2015 había 4.500 establecimientos y para 2026 solo quedan 3.800, con 1.500 empleos perdidos en una década por importaciones que se venden en kioscos sin pagar el 50% de impuestos.
Los productos cosméticos locales pasan rigurosos controles de ANMAT y certificaciones, mientras los importados de dudosa procedencia evaden todo y afectan ventas, llevando a cierres como una sucursal en julio pasado.
Panelistas recordaron cómo antes el negocio era redituable incluso para regalos como desodorantes y perfumes, pero ahora la situación obliga a muchos comercios a no cumplir compromisos por la baja demanda.
Otro factor es la venta online creciente que suma presión al rubro tradicional de perfumerías.