Hoy el Senado trata cuatro proyectos, entre ellos la modificación de la ley de glaciares, controvertida por flexibilizar normas para intereses mineros y el uso del agua, con apoyo de gobernadores provinciales. Marcelo Bonelli confirmó que la ley saldrá aprobada pese a críticas de Greenpeace sobre compromisos ambientales futuros.
Mañana se discute la reforma laboral, la Ley Penal Juvenil y el acuerdo con la Unión Europea en sesión especial, demostrando la nueva muñeca política del gobierno tras el fracaso de la estrategia confrontacional previa.
La táctica anterior, marcada por insultos a legisladores como "ratas" y hablar de espaldas al Congreso, colapsó en las elecciones de septiembre en Buenos Aires, con pocas leyes aprobadas y vetos rechazados. Post-triunfo electoral, el gobierno incorpora nuevas figuras no del riñón inicial para negociar y sacar adelante reformas pendientes.
Panelistas destacan el cambio de confrontación a negociación efectiva, con el discurso presidencial el lunes como próximo hito.