El gobierno de Javier Milei modificó su estrategia legislativa tras el fracaso inicial de confrontación con el Congreso, marcado por la elección de septiembre en Buenos Aires, donde solo se aprobó una ley en dos años y hubo múltiples objeciones a vetos.
Con el triunfo electoral reciente, incorporaron figuras con experiencia política como Patricia Bullrich y Jorge Macri Santilli, ambos del PRO, para captar voluntades mediante negociación en lugar de insultos como llamar "ratas" a legisladores.
Hoy el Senado trata la ley de glaciares, controvertida por flexibilizar normas para minería y uso de agua pese a críticas de Greenpeace, pero con apoyo de gobernadores provinciales; sale aprobada. Mañana discuten reforma laboral, Ley Penal Juvenil y acuerdo con la Unión Europea.
Esta nueva "muñeca" política otorga más gobernabilidad al gobierno en medio de una oposición debilitada, demostrada en el verano con mayor músculo legislativo.