Alejo Jairo Zair Mesa, delincuente de 14 años abatido por Policía Federal el lunes pasado a las 21 horas en Monte Chingolo límite Quilmes, recibe despedida tumbera con armas, joyas y alcohol en su ataúd. Familia y amigos colocan dos pistolas (9 mm y .38), anillos de oro, cadenitas, relojes y elementos robados como ofrenda para que "cuide desde el cielo".
El menor circulaba en moto roja Yamaha Smash 110 con pedido de secuestro desde 12 de febrero por robos en zona, junto a otros tres motochorros; cruzan tiros con policía, queda herido de muerte y cómplice detenido con herida en pierna a 200 metros. Segunda moto llevaba jefe de banda abatido meses antes.
Entorno social pide venganza contra el efectivo policial en legítima defensa (artículo 34 Código Penal), realizó protesta incendiando vereda de comisaría Quilmes Sexta y disparos al aire hace 48 horas. Velorio inicia ritual con tiros y continúa en cementerio a cajón cerrado.
Periodistas destacan impunidad incluso postmortem, cuestionan madre permitiendo armas robadas en cajón y facilidad para conseguir fierros en circuito negro. Vecinos enviaron mensajes temiendo violencia; evitan confrontar para no generar masacre.
Programa muestra videos exclusivos de cajón con armas encima del cuerpo y procesión fúnebre; caso generó cobertura previa por padre preso por matar policía y banda activa en robos barriales.