Estados Unidos identificó redes de individuos y compañías en Irán, Turquía y Emiratos Árabes Unidos que facilitan logísticamente y financieramente los programas de defensa de Irán, acusados de financiar terrorismo.
Donald Trump muestra frustración por los límites de la influencia militar contra Irán, a diferencia del éxito en Venezuela contra Nicolás Maduro, ya que una operación requeriría una campaña prolongada y costosa en Medio Oriente ante elecciones en noviembre.
Aviones de combate F-22 estadounidenses aterrizaron en una base aérea de Israel esta semana en medio de tensiones crecientes con Irán.
Irán está cerca de cerrar un acuerdo con China para comprar misiles supersónicos CM-302 antibuque de 290 km de alcance, que evaden defensas navales volando bajo y rápido, mientras Estados Unidos despliega su fuerza en la región.
Irán rechazó previamente las acusaciones de Trump sobre misiles balísticos capaces de alcanzar Estados Unidos y ambiciones nucleares, calificándolas de mentiras, en vísperas de negociaciones en Ginebra donde priorizan la diplomacia pese a sanciones sobre petróleo y armamento.