El Departamento del Tesoro de EE.UU. habilitó licencias para vender petróleo venezolano a Cuba a precios de mercado, tras la captura de Nicolás Maduro que cortó suministros subsidiados.
La medida busca evitar parálisis energética en la isla, pero exige transacciones con firmas como Vitol o Trafigura, eliminando convenios de intercambio y prohibiendo beneficios a militares o gobierno cubano.
Enfocado en sector privado y consumo civil, enfrenta desafíos por altos precios del crudo y necesidad de pagos en efectivo por parte de Cuba.