El Dr. Soares continúa su estudio del capítulo 2 de Malaquías dirigido a los sacerdotes, advirtiendo que Dios los hizo despreciables por no guardar sus caminos y hacer acepción de personas al aplicar la ley para beneficio propio.
Explica que Judá prevaricó al cometer abominación en Jerusalén profanando el santuario de Jehová al casarse con hijas de dioses extraños, como en los casos de reyes como Josafat que se alió con Acab, cuyo matrimonio con Jezabel introdujo cultos paganos a Baal y Asera con prostitución ritual.
Los sacerdotes se hacían de la vista gorda ante el repudio de esposas judías envejecidas por mujeres extranjeras, cubriendo el altar con lágrimas de las humilladas, pero Dios no acepta sus ofrendas y los extirpará de las tiendas de Jacob.
Enfatiza que el matrimonio es un pacto ante Dios con la mujer de la juventud, aborrece el repudio y la deslealtad, recordando que Dios creó un solo ser para descendencia piadosa, y critica a quienes acusan a Dios de injusto por permitir el mal.
Antes de orar, repasa San Marcos 3:6 donde Jesús, enojado con los fariseos silenciosos, cura al hombre de mano seca en sábado para hacer bien y salvar vida.