Los dolores musculares de aparición tardía, conocidos como DOMS (Delayed Onset Muscle Soreness), surgen al día siguiente de esfuerzos físicos intensos no habituales, como correr, jugar fútbol o ir al gimnasio, y se sienten como mordidas en cuádriceps o gemelos.
Estos dolores no son lesiones sino adaptaciones del cuerpo que aparecen en 24 horas y duran entre 48 horas y 7 días, dependiendo de la intensidad del esfuerzo. No están relacionados con el ácido láctico, que causa ardor inmediato, sino con microdaños musculares.
La recomendación es no quedarse tirado: realizar ejercicios suaves como caminar 20-25 minutos o andar en bicicleta ayuda a la regeneración muscular sin forzar. Repetir la actividad de forma gradual acelera la adaptación y previene futuros episodios.
Evitar parates prolongados en la actividad física es clave para no sufrir estos dolores al retomar ejercicios, incluso mínimos. Toda la información está disponible en @tnrun.