En Santa Fe, docentes protagonizan masivas protestas contra el gobernador Maximiliano Pullaro, a quien cantan "Puyaro mentiroso" por incumplir promesas salariales. Lo insultan en público y rechazan ofertas insignificantes, con básicos de 157 mil pesos que no alcanzan.
Pullaro prometió aumentos que resultaron mínimos en negociaciones; para calmarlos, sumó un premio al presentismo que penaliza enfermedades reales. Ahora no le creen nada y exigen sueldos dignos, no parches chapuceros, en medio de un conflicto que impide inicio de clases el 2 de marzo.
Panel vincula esto al pacto de Pullaro con Milei para votos en Senado a cambio de coparticipación, pero ni eso alcanza para pagar dignamente a policías ni docentes. Gobernadores aliados sufren revueltas callejeras pese a tranzas con el gobierno nacional.
El gobierno santafesino insiste en sueldos altos del país y inicio de clases, pero las imágenes muestran bronca generalizada "de abajo para arriba", judicializaciones y presión que podría estallar en todo el país.
Ray advierte que el cambio vendrá de los laburantes hartos, no de empresarios ni oposición ausente, como se ve en Santa Fe.