Daniela, una profesora de educación física de Villa Luzuriaga, compartió un video con su rutina nocturna para evitar ser asaltada al llegar a casa después del trabajo, visibilizando la inseguridad en la zona de La Matanza.
Ella apaga las luces del auto a cinco o seis cuadras, prepara la llave y el bolso, maneja despacio vigilando alrededor, da vueltas a la manzana si hay sospechas y estaciona rápido para bajar, tras haberle robado el auto hace un año por tres ladrones en moto.
En una entrevista, Daniela contó que armó este protocolo por la impunidad en el barrio y que recibe comentarios de muchas personas en conurbano que viven lo mismo, recomendándolo especialmente a adultos mayores.
Los panelistas destacaron cómo esta rutina alteró la vida cotidiana de la gente, obligándolos a precauciones constantes al llegar a casa, incluso dejando autos en la vereda para evitar entraderas, algo que no debería ser habitual.