Daniela de Lucía abandonó la casa de Gran Hermano después de que el programa le comunicara la muerte de su padre, quien padecía una enfermedad de larga data en Tandil, donde vivía con su esposa de 57 años de matrimonio.
En un video emotivo al salir, Daniela se despidió de sus compañeros explicando que su papá falleció, destacando que la vida real afuera prevalece sobre el juego, y dejó votos en el confesionario antes de irse, sin confirmar regreso inmediato.
La panelista Paulita contó que la familia confirmó que no estaba internado sino en casa, y Gran Hermano emitió comunicado rápido; Daniela impactó a la casa como baño de realidad, movilizando a todos, incluyendo a Andrea y Kenneth Palazzo.
En recientes stories de Instagram, Daniela agradeció el apoyo, describió a su padre de 81 años como el mejor del mundo, trabajador hecho a sí mismo que le enseñó valores, y explicó que quiso contener el llanto al volver brevemente para no contagiar tristeza en la intensidad de la casa.
Explicó que no quería elevar la tristeza colectiva adentro, donde todo se siente multiplicado, y valoró la experiencia pese a solo 48 horas, compartiendo afinidades con algunos compañeros.